La Agencia Nacional de Transportes Acuaviarios de Brasil (ANTAQ) anunció el 15 de septiembre que las compañías navieras que atienden la región amazónica necesitarán aprobación regulatoria antes de aplicar un Low Water Surcharge (LWS), conocido en Brasil como “taxa de seca”. La medida se publicó en el Diario Oficial de la Unión y modifica la situación práctica anterior, en la que una notificación previa por sí sola podía preceder al recargo.

Con el nuevo procedimiento, el transportista debe informar a ANTAQ con al menos 30 días de antelación y presentar pruebas técnicas, operativas y económicas. La documentación debe relacionar las condiciones hidrológicas con efectos reales sobre la operación, como reducción de capacidad de carga, restricciones a la navegación o costes adicionales, y explicar el importe propuesto. ANTAQ podrá aprobar el recargo, aprobarlo con condiciones o rechazarlo. También podrá revisar su decisión si cambian las condiciones fluviales u operativas, y prevé comprobar posteriormente si se materializaron los impactos y costes proyectados.

El marco conserva vías limitadas para la aprobación tácita. Según ANTAQ, esta podrá producirse tras su plazo de decisión de 30 días si la comunicación está debidamente documentada, sin contar el tiempo empleado en requerimientos de información adicional. También podrá producirse antes si la Agencia reconoce una situación hidrológica u operativa relevante. Para 2026, la referencia indicada es un nivel oficial del Río Negro en el Puerto de Manaus igual o inferior a 17,7 metros. Las comunicaciones de recargo ya presentadas en 2026 y vinculadas a ese umbral podrán recibir aprobación preliminar transitoria, sujeta a revisión.

La medida no limita las tarifas de flete ni prohíbe los recargos por bajo nivel de agua. ANTAQ señala expresamente que el transporte acuaviario sigue sujeto a libertad de formación de precios. Sin embargo, su intervención establece una prueba previa de evidencia para determinar si un cargo excepcional guarda una relación técnica y económica demostrable con la perturbación alegada. La Agencia afirmó que la información presentada previamente por operadores, en general, no acreditaba con el detalle necesario los costes extraordinarios alegados.

**Por qué importa:** Para intereses de carga, fletadores y aseguradores, un LWS ya no debe tratarse simplemente como una partida estacional automáticamente exigible en contratos o facturas vinculados a la Amazonia. Las partes deberían conservar avisos del transportista, presentaciones o aprobaciones de ANTAQ, datos hidrológicos, restricciones declaradas de carga, instrucciones de viaje y la base documentada de costes adicionales. Los operadores deberían alinear anuncios comerciales, condiciones de reserva y comunicaciones a clientes con el estado regulatorio del recargo. La regla también aumenta el valor de la evidencia contemporánea cuando las aguas bajas afectan el calado, los planes de carga, el empleo de barcazas, el transbordo o los calendarios de entrega. No elimina el riesgo de navegabilidad: la preparación previa de ANTAQ identifica que eventos hidrológicos extremos pueden afectar el transporte de carga, las operaciones portuarias y la continuidad del abastecimiento regional. ([gov.br](https://www.gov.br/antaq/pt-br/noticias/2026/antaq-reforca-controle-sobre-cobranca-da-taxa-de-seca-na-regiao-amazonica/))

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Crédito: TWS Brasil Insight.

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